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lunes, 29 de diciembre de 2025

Mi experiencia con Ediciones Atlantis

 


A lo largo de los años había oído hablar más mal que bien de esta editorial, pero una amiga acababa de publicar con ellos y estaba muy contenta, por lo que decidí enviarles mi manuscrito. Quizá con los años su funcionamiento hubiese cambiado.

Me respondieron con una celeridad que me sorprendió, muy pronto habíamos firmado el contrato y la publicación estaba prevista para enero de 2024 (la propuesta la envié en noviembre del 2023). 

El primer sobresalto vino cuando me enviaron las pruebas de impresión: había desaparecido gran parte de la puntuación original del manuscrito, lo que me hizo sospechar de su método de edición... Otra cosa rara fue que una vez publicado el libro, el ISBN correspondía a otro título. Lo comuniqué y (creo) que se subsanó, aunque no me quedé muy convencida. Era raro.

Y si bien antes de firmar el contrato me prometieron el oro y el moro y todo era maravilloso, pronto pude comprobar que a la hora de la verdad no lo era tanto. No recibí ningún apoyo de la Editorial en cuanto a promoción, de hecho yo les enviaba fotos de presentaciones y actos en torno al libro y ni siquiera lo publicaban en su web ni en sus redes. 


Hice una presentación en Madrid porque me enpeñé yo en hacerla puesto que tengo amigos allí y estando la editorial en Aranjuez, no vino nadie a apoyarme.

"Me invitaron" a la Feria del libro de Madrid, pero eso suponía quedarme con 18 ejemplares de mi libro, o sea, que dado que en las ferías lo bonito es participar aunque no vendas nada, me vería obligada a volver a casa con una maleta llena de libros que, por supuesto, habría pagado previamente.

Una amiga me  dijo que había pedido el libro a la editorial y después de un mes no lo había recibido, lo comenté con ellos y el libro llegó al mes y medido de pedirlo. Y este caso lo conozco porque ella me lo dijo, lo que no significa que no pueda haber más.

El trato con la editorial se fue diluyendo hasta hacerse inexistente, cuando yo pedía libros me los enviaban y punto. Cuando me hicieron la liquidación anual me dijeron que no había sido lo que esperaban... Tampoco la editorial fue lo que yo esperaba de una editorial. 

Poco antes de cumplirse los dos años de contrato  les envié un correo comunicando que no quería renovar con ellos, no hubo respuesta. Deduje que habían atendido mi solicitud porque el libro ya no está disponible en Amazon y pude publicar la segunda edición por mi cuenta y con nueva portada, pero la novela sigue a la venta en su página web y en otras plataformas y librerías.

Nueva edición

El descuento por comprar mis propios libros era del 10%, lo que no deja mucho margen de acción y ningún beneficio, pero en este caso entonaré el "mea culpa" por no haberme fijado bien al leer el contrato.

Conclusión: si te hace ilusión publicar un libro sin más espectativas, publica con Ediciones Atlantis, no rechazarán tu obra porque tú eres el cliente último, es decir que su negocio se basa en que tú compres tus propios libros; si tienes muchos amigos y parientes te irá bien con ellos, en caso contrario te ningunearán.

Por mi parte, nunca más.


martes, 13 de junio de 2023

Día del Escritor/a: escribir en España es llorar

 


Los días de tal y cual no son una mera celebración. En realidad son necesarios para volver la atención hacia un colectivo o un problema concreto y para reivindiar derechos o protestar contra una situación determinada.

Como decía Mariano José de Larra hace dos siglos, "escribir en España es llorar". Desconozco cuales serían sus razones para pronunciar semejante alegato, pero lo cierto es que doscientos años más tarde esa afirmación sigue igual de vigente, sino más.

El problema no es escribir, todos los que lo hacemos es porque sentimos esa necesidad y nos hace felices crear historias y personajes, juntas palabras y frases e inventar bonitas figuras literarias. El problema viene después, cuando queremos dar a conocer nuestro trabajo para el disfrute de los lectores y recibir alguna satisfacción después de mucho tiempo y esfuerzo, de trabajo solitario y minucioso. El favor del público es nuestra mejor recompensa. Y también la compensación económica, porque se escribe por amor al arte, sí, pero también los escritores comemos y pagamos facturas.

¿Pero cómo llegamos a ese público si ninguna editorial quiere publicar nuestro libro?

Hoy día parece casi imposible que una editorial acepte un manuscrito, por eso muchos recurren a la denostada autoedición, denostada no sin razón, puesto que todo vale en una plataforma gratuita (en principio) o pagando a una editorial-imprenta que tampoco nos va a poner ninguna pega con tal de embolsarse un buen dinero. Con lo cual en ese mundo al margen de la edición tradicional va a caber lo bueno y lo malo, lo extraordinario y lo pésimo, y es difícil y se hace complicado distinguir el grano de la paja.

En este punto quiero dar las gracias a los lectores que dan confianza a libros y autores que no están respaldados por una editorial y a las editoriales que se molestan en hurgar en ese mar sin fondo de la autoedición para encontrar alguna perla.

Y si tienes suerte y te publica una editorial te encuentras con el irracional reparto pecuniario en el que el
autor (sin el que no existiría el objeto de negocio) se lleva la parte más exigua. Aquí os dejo un gráfico que lo explica mucho mejor que yo.

En fin, que sí, que escribir en España es llorar. Pero ahí seguimos los sufridos escritores y escritoras contra viento y marea porque no lo podemos evitar: escribir es nuestra razón de ser. Al menos, la mía.



sábado, 29 de abril de 2023

Cómo publicar una novela y no morir en el intento (2). Concursos literarios


Después de pasarte muchas horas buscando información, agencias literarias y editoriales, compruebas que la gran mayoŕia no aceptan manuscritos no solicitados. Te resignas y te pones a buscar editoriales más humildes con las que tu libro no tendrá presencia física en las librerías, pero al menos te harán una buena maquetación e impresión del libro (sin cobrarte) y una discreta tirada de ejemplares y tendrás la oportunidad de hacer alguna presentación y con suerte, estarás presente en Sant Jordi y en la Feria del Libro de Madrid.

Pero rebajar tus expectativas no te garantiza nada. Las editoriales independientes también están saturadas de trabajo (en este país todo el mundo escribe), y te dan plazos de 3 a 6 meses para darte una respuesta que el la mayoría de los casos será negativa por el motivo que sea.

Te quedan los concursos literarios. Tras muchos de ellos están las grandes editoriales, y el premio, además de una cierta cantidad de dinero, es publicar tu libro. Visto lo visto no parece que se necesite más suerte para ganar un concurso que para que una editorial acepte publicarte, así que ¿por qué no probar?

Mi primer intento ha resultado surrealista. Descubro el PREMIO DE NOVELA FUNDACIÓN MEDITERRÁNEO que ofrece un suculento premio en metálico además de la publicación, adapto mi flamante novela a las condiciones del concurso, lo que supone la enésima revisión acelerada porque el plazo se cierra el 30 de abril y he estado de viaje una semana. Consigo tenerlo todo listo y me dispongo a enviar mi obra. Entonces me encuentro con un formulario que me remite a una página web: MUNDOARTI que me da error al subir el manuscrito. Les escribo, me responden que hay problemas en la página, que siga intentándolo, les digo que el plazo de entrega finaliza dentro de dos días. No hay respuesta. Escribo entonces a la FUNDACIÓN MEDITERRÁNEO para exponer el problema y pregunto si puedo enviar la novela por otro canal. No hay respuesta.

Supongo que estas buenas gentes están disfrutando del fin de semana con todo su derecho, pero ¿por qué pones un plazo de admisión hasta el domingo 30 si no vas a estar disponible? Ponlo para el viernes 28, digo yo.

Total, que mi gozo en un pozo y un cero patatero para FUNDACIÓN MEDITERRÁNEO y para MUNDOARTI, ambos meneando la perdiz sin dar ninguna solución.

Continuará...

ACTUALIZACIÓN: se ha resuelto el problema del concurso y se ha ampliado el plazo hasta el 7 de mayo.

martes, 28 de marzo de 2023

Cómo publicar una novela y no morir en el intento

 


Si esperábais que diera respuesta a la cuestión que planteo en el título, siento decepcionaros porque no la tengo. 

Mi intención, en todo caso, es hacer una reflexión con la que me aclare yo misma y, a partir de ahora, un seguimiento (para quien le pueda interesar) de todos los pasos que llevaré a cabo para intentar publicar mi nueva novela y no morir de desesperación en el proceso.

Llevo más de diez años publicando libros, diez obras en total, esta pretende ser la undécima. Y cada vez que llega este momento, el de "vender" mi trabajo, me siento tan perdida y desamparada como si fuera la primera vez.

Haciendo un poco de historia os diré que tuve la suerte de la novata con mi primera novela, Nunca fuimos a Katmandú, con la que encontré agente y editorial en un plazo muy breve de tiempo. Como con la editorial no había firmado la distribución en ebook a los dos años la publiqué en Amazon y la suerte siguió acompañándome, permaneciendo durante bastante tiempo en los primeros puestos del ranking.

Se me subió el "éxito" a la cabeza, lamento tener que admitirlo, y al ver que mi segunda novela, Habana
Jazz Club
, no encontraba editorial con la misma facilidad, decidí dejar la agencia y publicar por mi cuenta en Amazon (craso error del que me sigo arrepintiendo a día de hoy). Aún así, la novela funcionó muy bien y la propia editorial de Amazon me ofreció traducirla al inglés y al alemán, con lo que las ventas se multiplicaron durante un tiempo.

Me sentía la reina de Amazon y presenté mi novela El caparazón de la tortuga, al concurso que hace la plataforma cada año y quedé finalista, lo que también repercutió en buenas ventas.

Entretanto, publicaba también otros libros con editoriales convencionales para no encasillarme como "autoeditada".

Para entonces, Amazon se había convertido en la panacea de escritores que veían la posibilidad de publicar sus libros con facilidad y la plataforma empezó a convertirse en un pozo sin fondo en el que ya resultaba difícil destacar y por tanto vender. Mis siguientes novelas tuvieron una aceptación más discreta, aunque me salvaban las presentaciones públicas que hacía.


En plena pandemia publiqué un libro de viajes: Mis viajes por el mundo en un puñado de páginas" y una novela: Como un río que fluye, de los que no hice presentación por las razones que todos conocemos.

Ahora, una vez finalizada mi última novela, tengo claro que mi idilio con Amazon ha terminado y quiero publicar con una editorial convencional, lo que no es nada fácil según estoy comprobando, ya que la mayoría de editoriales no aceptan manuscritos no solicitados y con las agencias literarias ocurre exáctamente lo mismo.

Así que hago un llamamiento desde aquí a editoriales y agentes: ¡Leedme! ¡No os arrepentiréis!

Bromas aparte, estoy en ese proceso de bucear en Internet a la caza y captura de una editorial o agencia que me apoye y pueda ver pronto mi nueva novela publicada.

Os iré contando cómo me va en próximas entradas.

Deseádme suerte.



miércoles, 10 de diciembre de 2014

La aventura de publicar (again)

Presentando "Nunca fuimos a Katmandú"
Este título me remite a los tiempos, no tan lejanos, en los que trataba  (y conseguía) publicar mi primera novela, Nunca fuimos a Katmandú. Tiempos no tan lejanos pero sí muy distintos por circunstancias varias que todos conocemos.

Parece que en cuatro años las cosas en el mundo editorial han cambiado mucho, demasiado y para peor :/ Ahora se publica mucho menos, se mira con lupa lo que se publica, y si es algún bodrio con seguro de ventas lo tiene mucho más fácil.

Han cerrado librerías y editoriales, han proliferado las seudoeditoriales que ven un buen negocio en las ansias de publicar de la ingente cantidad de "escritores" que se multiplican como setas día a día. Hasta Amazon ha dejado de ser la panacea que fue en sus inicios en España porque las editoriales han tomado posiciones y además hay más escritores que lectores.


En fin, que pretender publicar ahora con seriedad y con una editorial decente se ha puesto mucho más difícil.

Y en esas estamos con mi nueva novela ECDLT. He enviado propuestas a las editoriales más importantes (ya puestos...). La mayoría de ellas supongo que ni han abierto mi correo, otras me han dado una respuesta automática informándome de que no admiten manuscritos, otras que no les cuadra, y un par de ellas han pedido la novela completa (solo envié un par de capítulos), pero nunca más se supo...

Después de esperar un tiempo prudencial, creo que debo plantearme dar un nuevo paso. Y aquí está el dilema: ¿Qué paso debo dar? rebajar mis expectativas y ofrecer mi novela a editoriales más pequeñas no sé si merece la pena. Lo que me interesa de una editorial es tener una buena distribución y ganar algo de dinero (digo yo que sería lo suyo...), cosa que una editorial pequeña no me garantiza. Publicar por mi cuenta en Amazon se me hace muy cuesta arriba. La competencia ahora es feroz y es muy difícil destacar, para conseguirlo hay que hacer un despliegue publicitario que no me apetece nada.

Acuerdo de traducción de "Habana Jazz Club"
Soy escritora, no publicista; mi trabajo es escribir, no dar la vara a todas horas en las redes sociales. La ventaja de Amazon es que al menos sabes lo que vendes y cobras todos los meses...

Pues eso, que en ese dilema estoy: ¿busco criada o me pongo a servir? ¿Me tiro a la bebida o al camarero? ¿Alguien tiene alguna sugerencia?

Entretanto, una buena noticia: las traducciones de Habana Jazz Club al inglés y al alemán ya están en marcha.
Algo es algo :)

lunes, 5 de mayo de 2014

El futuro ya está aquí

Sant Jordi 2014

Ya sé que muchos de los habituales de este blog seguís fieles al libro en papel y os resistís al ebook. Yo también soy una romántica del papel, me gustan las librerías, las bibliotecas, llevar un libro encima, pasar páginas cómodamente sentada en el sofá o en un banco del parque. Me produce una satisfacción especial ver a alguien enfrascado en la lectura de un libro en la calle, en el metro, en el bus, intento descubrir el título y ya puedo hacerme una idea sobre el lector: "dime qué lees y te diré quién eres".

Y por encima de todo, me gusta ver los libros que yo misma he escrito convertidos en un objeto tangible, tocarlos, dedicarlos. Ver las propias palabras impresas es una sensación única, tu nombre en la portada... vanitas vanitatum...

Pero lo cierto es que el libro digital cada vez tiene más adeptos y muchas ventajas, tanto para el lector como para el escritor. A muchos nos ha abierto las puertas de un mundo que creíamos inalcanzable. Tanto es así, que ya no tenemos muy claro si nos conviene ceder nuestras obras a una editorial y perder su control, incluso en cuanto a los beneficios económicos.


Habana jazz club (ebook y papel)

Creo que la asociación de "escritor independiente" con "autor rechazado por editoriales" o "falto de calidad" ya no tiene ningún sentido y los lectores lo saben, porque ellos mismos son los que han acabado con ese tópico dando su confianza y su apoyo a muchos autores que están triunfando hoy día.

Tampoco tiene razón de ser la dicotomía "escritor independiente o de editorial". Una cosa no quita la otra ni están enfrentadas. Yo misma he publicado libros con editoriales y otros por mi cuenta, según el momento y las circunstancias, y espero seguir haciéndolo en el futuro. Es una opción, la libertad de elegir que tenemos ahora, y por encima de todo, la seguridad de que nuestras obras no acabarán olvidadas en un cajón de nuestro escritorio.



Russell Grandinetti





Todo esto venía a cuento de una entrevista a Russell Grandinetti, director de Kindle Amazon, que os quería comentar, pero como me he enrollado tanto me limitaré a poneros el enlace y recomendaros que la leáis, porque es de lo más interesante.


Habla del papel de los autores independientes en Amazon, de la piratería en España y de lo que les cuesta a las editoriales entender eso: que el futuro ya está aquí y que tienen que cambiar sus esquemas mentales y adaptarse a la realidad del momento que viven.

¡Feliz semana!



sábado, 26 de octubre de 2013

¡Volvemos!

Como veis, apenas he podido resistir un mes sin mi blog.
Son muchos años, cinco ya, compartiendo a través de él mis aventuras y desventuras como escritora, y muchas cosas más.

Vuelvo con energías renovadas, con nueva cabecera y la intención de orientarlo más hacia la literatura, hacerlo más "profesional" y menos personal.

Seguiré comentando los libros que leo, hablando de escritores,  conocidos o no. De hecho, pienso prestar una especial atención al mundo de la literatura independiente, tanto en lo que se refiere a los escritores como a las librerías y pequeñas editoriales que los apoyan.

Habrá entrevistas y reflexiones sobre el loco mundo de las letras, ahora más loco que nunca; nos haremos eco de actos y acontecimientos culturales y, por supuesto, hablaré de mis libros, de cómo les va, de cómo me va :) de los que están publicados y los que están por publicar.
En definitiva, más de lo mismo, pero quizás un poco más centrado en lo que más me apasiona en esta vida: la literatura, los libros, escribir, leer...

Trataré de escribir un post semanal que sea del interés de los viejos amigos y que atraiga a muchos nuevos.

Lamentándolo mucho, tengo que mantener la revisión de los comentarios para evitar el spam, que en los últimos tiempos se había convertido en un bombardeo insoportable. Espero que lo comprendáis.

¡Disfrutad del finde!

miércoles, 31 de julio de 2013

No es editorial todo lo que reluce

De vez en cuando recibo ofertas de editoriales interesadas en publicar mis libros. Tiempo atrás me habría puesto a dar saltos de alegría; ahora me lo tomo con calma, porque sin leer siquiera su propuesta sé que se trata de una empresa que se dedica a imprimir libros.

Nada que alegar, cada quién monta el negocio que quiere. Y hoy día, que parece que todo el mundo escribe ¿por qué no una editorial?

Las hay que simple y llanamente te ofrecen sus servicios con su tabla de precios. Perfecto.

Otras dicen conocer tu obra y considerar que es digna de ser inmortalizada en papel, por lo que te piden que se la envíes para que su gabinete de expertos la valore. La valoración, por supuesto, es positiva y te ofrecen un contrato en el que tú debes aportar una cantidad X.
Están tan bien informados que incluso me han ofrecido publicarme Nunca fuimos a Katmandú, sin saber que lleva tres años en librerías y que la Editorial Viceversa tiene los derechos.

Después hay otras que creen que por publicarte te hacen el favor del siglo y debes estarles eternamente agradecida, ¿pagarte por tu trabajo? ¿pero no es pago más que suficiente que te publiquen? ¡y gratis! o sea, sin cobrarte...

Pero ¿esto no era al revés? ¿no eran las editoriales las que pagaban un adelanto al autor a cuenta de los beneficios? ¿las que te trataban como a una reina y te enviaban una caja con tus libros oliendo a imprenta para que las repartieras entre tus allegados? ¿las que te promocionaban, te llevaban de acá para allá, y se preocupaban de que tu obra llegara a los confines del universo?

¿Dónde están esas editoriales?

Ante este panorama y las nuevas opciones que se nos ofrecen una se pregunta para qué quiere editorial si ya dispone de una que no solo no le cobra sino que le paga, que le publica en digital y papel, que le ofrece una promoción y distribución a nivel mundial, que le presenta las cuentas claras.

¿Qué valor diferencial ofrecen estas nuevas empresas que se autodenominan editoriales? No acabo de verlo, la verdad.

En fin, que las cosas están cambiando muy deprisa y quien más quien menos, todos navegamos a la deriva.

¡Feliz semana!