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sábado, 16 de junio de 2012

El taller de relatos finaliza con humor

El pasado martes tuvimos la última sesión del Taller de Relatos. El broche de oro lo puso Quim Monzó (hay que hacer patria), y  después, nos fuimos de cena.
Pero vayamos por partes. Brevemente, porque no estoy segura de que el taller virtual haya interesado tanto como el presencial, vista la reducción de comentarios, cuando, curiosamente, las visitas se han multiplicado y no bajan de las cien diarias. Será que l@s nuev@s son tímid@s... 
En fin.
Poniéndonos en plan didáctico diremos que las características del relato de humor son las siguientes:
Descripciones breves, aunque sin ahorrar en las necesarias para crear el ambiente idóneo de una situación disparatada.
Los personajes son pintorescos,  pueden ser personas, animales o cosas, pero siempre llevados al extremo, ya sea por su simplicidad (tipo Mr. Bean), o por las peculiaridades de su carácter.
Los escenarios no tienen en este caso mayor importancia, salvo para apoyar la situación.
El narrador es subjetivo, trata de despertar un sentimiento en el lector, un estado de ánimo, y no le duelen prendas para conseguirlo.
El lenguaje es coloquial, aparentemente sencillo, frases breves y claras, o extremadamente rebuscadas para provocar la hilaridad. Se permite el uso de interjecciones y onomatopeyas a discreción.
Los temas pueden ser muy  variados, pero dado que este género tiene como objetivo provocar la sonrisa la actualidad, la política o la sociedad son fuente inagotable de inspiración.
Los objetivos son divertir, denunciar, criticar, ridiculizar.
Y los recursos que se utilizan para conseguirlo son la ironía, la sátira, la parodia, llevar las situaciones al absurdo y buscar el lado cómico de las cosas.
Para documentar el tema elegimos a Quim Monzó, periodista y escritor catalán.
Su estilo es de frase breve y concisa; realista,  hace una crítica social descarnada, como se puede comprobar en sus artículos. Tiene un gran dominio del lenguaje y juega con las palabras de manera inteligente y divertida. Es un gran observador, lo que queda patente en los detalles con los que enriquece sus relatos, y tiene un enorme sentido del ritmo. Su imaginación y su inventiva no tienen limites; incluso se inventa palabras y metáforas inverosímiles.
En el curso leímos Guadalajara, pero tiene un montón del libros de relatos, tanto en catalán como en castellano. Si queréis pasar un buen rato, no dejéis de leerlo ;)
Y me despido con una foto de la cena. Que ya me he enrollado demasiado.

domingo, 10 de junio de 2012

El cuento realista

El realismo clásico se inició en la segunda mitad del siglo XIX en contraposición al romanticismo.
Autores como Balzac o Flaubert en Francia, Galdós en España o Tolstoi y Dovstoieski en Rusia son algunos de los representantes de esta corriente.

El realismo pretendía ser un fiel  reflejo de la sociedad,  sin concesiones ni florituras literarias. Claro y conciso, era también una forma de denuncia social y retrataba con precisión a las clases más desfavorecidas y las diferencias sociales.

Algunas características de este género serían las amplias descripciones, exactas y documentadas; un lenguaje a dos niveles: culto en la voz del narrador y popular ( o coloquial) en los diálogos entre los personajes dependiendo de su extracción social.
Los protagonistas son antihéroes: generalmente de clase baja o media enfrentados a la clase alta y poderosa haciendo especial incapié en las diferencias.
Los escenarios solían ser urbanos, aunque también los hay rurales y de carácter más personal, como las casas de los pobres y las mansiones de los ricos.
Los temas hacían referencia al entorno social, a la realidad, poniendo el foco, en la mayoría de los casos, en las miserias humanas y la desdicha de los personajes.
El narrador solía ser omnisciente, objetivo y frío, distante. Su función era retratar la realidad de la forma más exacta posible sin emitir juicios de valor y tomar partido.
El objetivo de este tipo de literatura era denunciar  la injusticia a través de un fiel reflejo de la sociedad.

El realismo llegó a nuestros días de la mano de autores como Salinger, Steinbeck y otros tantos  escritores, y se convirtió en realismo sucio gracias a la pluma de autores como Raymond Carver o Charles Bukowski.

Hemos tomado como modelo a Carver y hemos leído Tres rosas amarillas, uno de sus libros de relatos donde nos muestra personajes de las clases americanas más desfavorecidas y su cotidianeidad, en un estilo minimalista, en frases cortas y tajantes, sin artificios ni adjetivación. La realidad pura y dura.
Hablé de Carver y su obra ampliamente en este blog hace algún tiempo: http://gatosporlostejados.blogspot.com.es/2010/01/tres-rosas-amarillas-raymond-carver.html

Y la próxima semana, última sesión y cena de despedida.
¡Ya os contaré!






viernes, 1 de junio de 2012

El relato simbólico

Entre eventos literarios varios (tertulia en el Ateneu Barcelonés el viernes pasado y nueva presentación de Nunca fuimos a Katmandú esta tarde en el Ateneu Popular Cerdà) seguimos con nuestro Taller de Relatos que va llegando a su final.

En la última sesión tratamos el Relato Simbólico, representado en este caso por Julio Cortazar, aunque sus cuentos son considerados también fantásticos e incluso surrealistas.

El Relato Simbólico se podría definir como la representación figurada de otra realidad subyacente a la historia que se nos cuenta. Lo que sería una metáfora. Por ejemplo,  las parábolas de los Evangelios o la mitología griega.

En este tipo de relato es el propio lector el que debe extraer el significado profundo de la obra, por lo que esa interpretación siempre será subjetiva.

El Relato Simbólico no tiene unas características particulares en cuanto a técnica, lenguaje, personajes, escenarios o temas a tratar, ya que en él tienen cabida todas las posibilidades imaginables.

De Julio Cortazar elegimos su primer libro de relatos: Bestiario, publicado en 1951. Y de él, pese a que todos son maravillosos, nos quedamos con Circe, La casa tomada y Carta a una señorita de París.

Cortazar utiliza en estos cuentos un lenguaje coloquial y sencillo aunque, obviamente, muy trabajado y cuidado. Son historias muy imaginativas y muestra una habilidad especial para jugar con las palabras.

Por supuesto, recomiendo esta obra y todas las de este autor. Es una delicia leerlo.


sábado, 26 de mayo de 2012

El relato de terror

Vaya por delante que el relato de terror nunca me ha aterrorizado demasiado (y valga la redundancia), igual que el relato humorístico, que pocas veces me ha hecho reír. Supongo que es por la limitación de medios, es difícil transmitir esas emociones solo con la palabra, cosa que no ocurre en el cine, donde se puede recurrir a infinidad de efectos para crear la atmósfera adecuada.
El relato de terror, sin embargo, es tan antiguo como el propio mundo, o cuando menos, tanto como la capacidad humana de comunicarse. Es fácil imaginarse a nuestros antepasados sentados en torno a la hoguera inventando historias y vigilando su espalda de vez en cuando, no fueran a hacerse realidad...
Pero fue a mediados del siglo XVIII cuando se puso de moda.
La principal característica del relato de terror es su ambientación, por lo que aquí las descripciones son muy importantes y deben ir in crescendo hasta llegar a ese clímax que nos haga saltar del sofá.
Por ese motivo el lenguaje es más culto y elaborado que en el relato gótico donde se buscaba el efecto deseado a través de palabras precisas y efectistas; aquí el efecto lo produce el discurso en su conjunto.
Los escenarios son, como en el relato gótico, cementerios, ruinas, castillos, lugares solitarios...y los ambientes nocturnos, oscuros, lugares tenebrosos y solitarios.
Los personajes pueden ser monstruos, zombies, hombres lobos, fantasmas, vampiros, asesinos psicópatas o personas corrientes que probablemente serán las víctimas.
El relato de terror juega con los miedos más ancestrales del ser humano, por lo que  los temas más socorridos serían el mal, lo oculto o desconocido, la crueldad humana, el dolor y la muerte.
La técnica puede ser lineal, in media res o de flash back, y es importante la anticipación: pequeños detalles que nos den pistas de lo que puede ocurrir y vayan sembrando la inquietud en el lector.
Cuando hablamos de relato de terror pensamos de inmediato en Edgar Allan Poe y su más ferviente seguidor y discípulo, W. Lovecraft, en quien nos hemos centrado.
Lovecraft tiene un estilo elegante y envolvente que logra, si no asustarnos, sí crearnos una sensación de inquietud y angustia y visualizar los escenarios que nos describe con absoluta nitidez.
Hay muchas recopilaciones de relatos de este autor, pero yo os recomendaría, por ejemplo: El pantano de la luna y Mis amados muertos.

Hasta la próxima semana!



viernes, 18 de mayo de 2012

El relato de aventuras

Es un género popular sin más pretensión que procurar entretenimiento al lector, y es adecuado tanto para niños como para adultos.
Las características serían un lenguaje sencillo, personajes planos, mucha acción, un ritmo  rápido,  intenso, que se logra con situaciones extremas, y variedad de escenarios.
Los temas más comunes son los viajes, el misterio, el riesgo y la fantasía.
Los personajes son poco complejos, héroes y heroínas inteligentes y atractivos, y, curiosamente, es uno de los géneros en que la mujer sale mejor parada desde tiempos remotos; no es una damisela lánguida a la espera del héroe que la rescate sino que toma la iniciativa, es fuerte y decidida y a menudo es ella la que resuelve los problemas y rescata a su compañero.
La técnica que se utiliza suele ser la narración lineal o in media res, sin complicados saltos adelante o atrás para que la lectura resulte cómoda y sencilla.
Los escenarios serán exóticos o inexplorados, o lugares inventados y fantásticos.
Las descripciones deben ser lo suficientemente amplias como para que el lector pueda visualizar los ambientes y sentirse inmerso en ellos.
Aquí se suele dar la superposición de géneros. El relato de aventura se combina a menudo con el género policial, la ciencia ficción, el relato fantástico e incluso la novela histórica.
Autores representativos serían Julio Verne, Emilio Salgari o Jack London, que es el autor que hemos elegido.
London, sin embargo, se aparta un poco de las características habituales del género, ya que sus personajes suelen ser héroes solitarios y sus aventuras casi siempre tienen un desenlace fatal. Pero sí utiliza un lenguaje sencillo que transmite, no obstante, una gran intensidad, y paisajes exóticos y remotos.
Como ejemplo hemos leído Encender una hoguera. Muy recomendable.

sábado, 12 de mayo de 2012

El cuento infantil

El cuento infantil tiene un origen muy antiguo,  hunde sus raíces en la tradición popular y se transmitía de forma oral. No estaba pensado para niños sino para adultos, y tenía una intencionalidad moralista, como es el caso de las fábulas (Esopo, La Fontaine).
Fue  la sencillez y simplicidad de los relatos, enriquecida por la imaginación de los autores, lo que con el tiempo los orientó hacia el público infantil. De ahí que muchos de los cuentos clásicos resulten crueles e incluso provoquen temor en los niños, como los de Perreault (Cenicienta, Caperucita),  Los hermanos Grimm (Blancanieves o Hansel y Gretel) o Andersen (El patito feo o La Sirenita).
La vieja fórmula del "erase una vez, en un pais muy lejano..." no era una simple moda sino que tenía la clara intención de evocar, de despertar la imaginación y trasladarnos a mundos fantásticos.
Para ilustrar el tema elegimos  cuentos de Oscar Wilde, como El gigante egoísta o El famoso cohete.
Las características del cuento infantil serían, básicamente, la sencillez del lenguaje, mucha acción y pocas descripciones, una narración simple y lineal, frases cortas y un final feliz.
Los personajes suelen ser planos, muy diferenciados unos de otros y con "malos" histriónicos. Pueden ser humanos, animales, objetos o seres fantásticos.
Y los temas tantos y tan variados como los dirigidos al público adulto teniendo en cuenta la edad de los niños a los que va dirigido.
A diferencia de los antiguos, los cuentos actuales están escritos expresamente para los niños y pensados para cada franja de edad y tienen una marcada intención didáctica. Enseñar de forma amena y divertida sería la consigna.

¡Feliz semana!

jueves, 3 de mayo de 2012

El relato fantástico

Dentro de la definición de Relato Fantástico se engloban muchos tipos   distintos de relatos, como la Ciencia Ficción, el  Relato de Terror o el Cuento Infantil.
Para ilustrar el tema elegimos a Kafka y La Metamorfosis, obra de sobra conocida por tod@s, y que reune las principales características de este género:

En el Relato Fantástico se producen hechos extraordinarios o sobrenaturales.
El autor puede dar rienda suelta a su imaginación, no hay límites, siempre que respete la coherencia de la narración.
Se parte de una situación real y de pronto se produce un hecho inexplicable y sorprendente (Gregorio se despierta una mañana convertido en un insecto).
Los personajes están poco definidos (se habla del padre, la madre, la hermana...ni siquiera conocemos sus nombres ni nada de su personalidad).
El espacio y el tiempo son imprecisos (no hay descripciones del escenario ni sabemos cuándo ocurre la acción).
Lo real y lo irreal se confunden (Gregorio piensa, razona y actúa como una persona normal, pese a su aspecto exterior).
El relato tiene un desarrollo lógico que da  verosimilitud a la historia.
La narración es subjetiva (en este caso, está enfocada en Gregorio) para ganarse la empatía del lector.
El desenlace no resuelve el conflicto y a menudo el final queda abierto.

Todo ello crea una sensación de inquietud, de incertidumbre, y siembra la duda. Esto se produce en un entorno laico en el que lo extraordinario ya no se achaca a la divinidad sino que se trata de comprender.

Y esto es todo por hoy :)

Por cierto, que no puedo comentar en muchos blogs, ¿os pasa lo mismo? Blogger como siempre haciendo de las suyas.

domingo, 22 de abril de 2012

Taller de relatos: el cuento gótico

El relato gótico surge en la Inglaterra del siglo XVIII.

Es una expresión emocional, estética y filosófica marcada por una  ambientación romántica: paisajes sombríos, bosques tenebrosos, ruinas, la noche, el amanecer o el atardecer como momentos con una magia especial; personajes extraños y fantásticos; elementos sobrenaturales y sucesos extraordinarios; misterio y terror.

Los escenarios suelen ser cementerios, catedrales, páramos, criptas, lugares oscuros y tétricos que crean en el lector el estado de ánimo adecuado.

Los personajes pueden ser vampiros, fantasmas, estatuas que cobran vida, demonios, esqueletos...cualquier elemento que la imaginación del autor sea capaz de crear, además de damiselas indefensas o malvadas (téngase en cuenta la época) y héroes románticos y valientes.

El final, obviamente, siempre será trágico. Y el lenguaje es barroco, rebuscado, repleto de adjetivos de un elevado dramatismo.

El máximo exponente de este género en nuestro país es Gustavo Adolfo Becquer con sus Leyendas, cuyas historias tenían un origen en la tradición popular y que él llevaba al extremo recreándolas de una forma lírica y fantástica.
Becquer fue el precursor de la prosa poética, y en sus Leyendas se percibe la fuerte influencia de la religión. El uso del tiempo presente en el relato crea una inmediatez que nos hace vivir el relato de una forma más real e intensa, como si formásemos parte de él.

Algunas de sus Leyendas más conocidas son: El monte de las Ánimas, Los ojos verdes, Maese Pérez el organista o El rayo de luna, entre otras.

Ejercicio práctico: escribir un relato gótico teniendo en cuenta los elementos mencionados.

A ver quien se anima!

Feliz semana


(Crónica de Sant Jordi en mi otro blog)

lunes, 16 de abril de 2012

Taller de Relatos

Mañana  martes empezamos el Taller de Relatos en la Llibrería Les Punxes de Barcelona, y he pensado que a lo mejor a algun@ de vosotr@s os podría interesar seguirlo de manera virtual, por lo que voy a ir publicando cada semana lo que hagamos en el taller.

La Metodología consistirá en dedicar cada sesión a un tipo de relato (género y estilo) a partir de un autor de reconocido prestigio, leerlo, comentarlo, y trabajar sobre él. Es decir que en la parte práctica habrá que escribir un relato en ese estilo en concreto.

Os dejo el programa para que os hagáis una idea:

1- El cuento gótico (G. A. Becquer)
2- El relato fantástico (Kafka)
3- El cuento infantil ( O. Wilde)
4- El relato de aventuras (J. London)
5- El relato de misterio y terror (Lovecraft)
6- El relato simbólico (Cortazar)
7- El relato realista y minimalista (Carver)
8- El relato de humor (Quim Monzó)

Ha sido muy difícil seleccionar a los autores, porque son muchos y muy buenos, pero en ocho sesiones tampoco nos da tiempo a más. Además, al publicarse la convocatoria del curso en una página web con visión de género, me he dado cuenta de que no había incluido ni a una sola mujer...Un fallo imperdonable por mi parte que defiendo abiertamente la igualdad y los derechos de las mujeres :/

En compensación, prometo preparar otro taller para el próximo curso en el que solo habrá escritoras.

¡Feliz semana!

¡Ah! Y si queréis saber cómo fue la Conferencia en la Universidad no tenéis más que pasaros por mi otro blog.