jueves, 3 de marzo de 2022

¿Qué entendemos por felicidad?


Con el fin de preparar una charla filosófica he buscado información sobre qué se entiende por
felicidad. Y estos son algunos de los conceptos que he encontrado:

Para Aristóteles, la felicidad estaba relacionada con el equilibrio y la armonía, y se conseguía mediante acciones encaminadas a la autorrealización. 

Epicuro señalaba que la felicidad suponía la satisfacción de los deseos y los placeres.

Los estoicos  consideraban que la felicidad se alcanzaba dominando las pasiones y prescindiendo de las comodidades que impiden la aceptación de una existencia determinada.

 Para Leibniz, defensor de la tesis racionalista, la felicidad es la adecuación de la voluntad


humana a la realidad.

Para Sigmund Freud la felicidad es algo utópico, pues considera que, para que sea posible, no podría depender del mundo real, donde los individuos están expuestos constantemente a experiencias desagradables, como el fracaso y la frustración y, en este sentido, sostiene que a lo máximo que podría aspirar un ser humano es a una felicidad parcial.

Según la RAE  La felicidad es un estado de grata satisfacción espiritual y física

2. Una persona, situación o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz 

3. Ausencia de inconvenientes o tropiezos.


Las corrientes actuales de psicología y filosofía ponen el acento en lograr por nosotros mismos un estado de felicidad permanente trabajando por alcanzar la  paz interior mediante la meditación, la aceptación y el pensamiento positivo, además de implementar las acciones necesarias para alcanzar los objetivos personales.

Lo que está claro es que la felicidad es una condición subjetiva y no significa lo mismo para todas las personas. 

En mi opinión depende de la escala valores de cada individio.Y me parece muy peligroso poner nuestra felicidad en manos de otros o en circunstancias externas que no podemos controlar.

¿Qué opináis?


domingo, 20 de febrero de 2022

Madres paralelas, de Pedro Almodóvar

 


Ayer vi Madres paralelas, de Pedro Almodóvar, una de las películas favoritas en los Goya, nominada a un montón de premios y que al final no se llevó ninguno; seleccionada también para los Oscars de Hollywood (donde me temo que correrá la misma suerte) y muchas nominaciones a otros premios, como ocurre siempre con cualquier película de Pedro Almodóvar que, por supuesto, se lo merece y se lo ha ganado a pulso a lo largo de los años.


Vaya por delante que soy fan de Almodóvar desde sus inicios, aunque tengo que decir que algunas de sus películas (en la primera década de este siglo) no me han gustado nada; sin embargo, me encantan todas esas pelis que hablan de sentimientos, que presentan gente corriente en su faceta más humana, problemas con los que puede encontrarse cualquiera de nosotros; en realidad es el tipo de personajes y de historias que yo misma escribo porque me interesan básicamente los sentimientos y la psicología de las personas.

Madres paralelas me gustó, me pareció una película entretenida y en algún momento me llegó a
emocionar, pero no del todo... Penélope está guapísima y estupenda como actriz, pero no para Oscar, ni para Goya, no es por su culpa, es que el personaje no da para más, no llega, se queda en la superficie, todo en realidad en la película es superficial. Y el tema de la memoria histórica me pareció un "pegote", no venía a cuento, solo me pareció una excusa para propiciar la relación chico-chica. Y considero que es un asunto muy serio que hay que tratar con la debida consideración y respeto y en profundidad, no como mero vehículo de conexión. El final te deja con la sensación de que eso era lo importante, pero sabes que no es cierto y te deja un mal sabor de boca. Me faltó una escena final en la que todos fueran felices y comieran perdices, que es de lo que va la historia.


En cualquier caso, es una película que vale la pena ver. Y pese a mi opinión personal, le deseo toda la suerte del mundo en los Oscars.

domingo, 23 de enero de 2022

Chipre, la isla de los gatos

 

Gatos de Lárnaca

En mi reciente viaje a Chipre me sorprendió la enorme cantidad de gatos que había por todas partes. Gatos preciosos, bien alimentados, amistosos, confiados... Por todos los rincones hay distribuidos recipientes de agua y pienso a su disposición y la gente los trata con cariño y respeto.

Y yo que soy una apasionada de los gatos me interesé por conocer la historia:

Al parecer, en el siglo IV de nuestra Era, Elena de Constantinopla (madre de Constantino el Grande) llegó a la isla, prácticamente desabitada por aquel entonces a causa de una sequía de 36 años, y decidió fundar el monasterio de San Nicolás; en aquella zona proliferaban las serpientes venenosas, por lo que mandó traer un barco lleno de gatos desde Egipto y Palestina para que acabaran con ella.

La Okupa a los pies de mi hijo esperando la comida.
Los monjes del monasterio cuidaban y alimentaban a los gatos y con el paso de los años las serpientes
desaparecieron pero los gatos se quedaron. 

La invasión otomana de la isla en el siglo XVI destruyó el monasterio y los gatos se desperdigaron por toda la isla, hasta que en siglo XX fue entregado a una concregación de monjas que recuperaron la tradición y a día de hoy el monasterio es conocido como "El monasterio de los gatos". Recibe una pequeña subvanción del gobierno y subsiste con las donaciones de los turistas.

Se dice que en la actualidad hay tantos gatos como habitantes tiene Chipre. Se realizan campañas de control y esterilización (se les marca con un pequeño corte en la oreja) y hay varias protectoras felinas por la isla, pero es imposible controlarlos a todos.

La Okupa durmiendo conmigo

En casa de mi hijo teníamos una "okupa" que venía cada día a la hora de comer y se quedaba a dormir cuando hacía frío o llovia.

Si yo viviera allí seguro que tendría la casa llena de huéspedes fijos. Hice muchas fotos de los gatos, os dejo algunas.

miércoles, 12 de enero de 2022

Reflexiones sobre el 2021: Un año de aprendizaje y recuperación


Después del nefasto 2020 que nos sorprendió a todos con una pandemia que no se le habría ocurrido ni al mejor escritor de Ciencia Ficción, esperábamos el 2021 con ilusión, con esperanzas renovadas, como si por arte de mágia el cambio de año pudiera borrarlo todo y el 1 de enero nuestra vida pudiera volver a ser la misma de antes de semejante descalabro. 

Pero no, el tiempo del calendario no es más que una convención artificial creada por el Hombre para organizar nuestra vida de alguna manera. El tiempo, en realidad, es un continuum que puede ir cambiando las circunstancias de nuestra existencia progresivamente, pero no por el simple paso de hoja en un calendario.

Y el 2021 ha sido eso: una continuación del 2020. Quizá más tranquilo, una vez superado el shock
inicial; nos hemos acostumbrado a convivir con la pandemia, hemos tomado medidas, las seguimos tomando, y aprendemos a vivir con un nuevo virus que tal vez se quede para siempre. No hay una "Nueva Normalidad" que esperar, la normalidad ya está aquí, es la que vivimos ahora, y tenemos que adaptarnos a ella.

Creo que todos hemos aprendido algo y lo hemos asimilado, hemos aprendido sobre la vida, sobre las personas, sobre nosotros mismos, sobre lo vulnerables que somos; hemos aprendido que hay que vivir hoy porque mañana no sabemos lo que puede pasar.

Para mí, por lo menos ha sido así. El 2020 fue el peor año de mi vida a nivel personal, empeorado por las circunstancias que vivíamos todos; el 2021 no empezó mejor,obviamente Pero me centré en trabajar en mí, en buscar más en mi interior que en el exterior; reflexioné mucho (antes tenía la sensación de que no me quedaba tiempo ni para pensar), encontré el camino de la espiritualidad (no de la religión), me reconcilié conmigo misma y poco a poco me fui levantando y abriéndome de nuevo a la vida.


A día de hoy me siento bien, en paz. Y es que cuando tú cambias todo cambia.

Por eso pienso que este año, como el anterior,  no han sido los peores de mi vida, quizás han sido los mejores, porque me han "obligado" a enfrentarme conmigo misma, a contarme muchas verdades, a aceptar la realidad y cambiar mi actitud ante ella. Y eso me ha hecho más fuerte y más sabia.

Ojalá para los que me leéis, lo peor también se haya convertido en lo mejor.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Rota se camina igual, de Lorena Pronsky

 


Llegué a este libro por casualidad, o no, se dice que en ocasiones son los libros los que nos buscan porque saben que los necesitamos y se plantan ante nosotros para llamar nuestra atención.

Lo primero que me atrajo fue el título: Rota se camina igual. Y desde sus primeras páginas me pareció una obra impresionante, diferente a todo lo que he leído, cruda, esperanzadora, un grito de rabia, una manera de sacudirse el dolor, de soltarlo, de gritarlo para liberarse.

No es una lectura fácil ni para todos los públicos, no es una novela para pasar el rato, ni siquiera es una novela; es prosa poética, o poesía en prosa, como se quiera ver. Solo quien tiene los sentimientos a flor de piel puede entenderla, identificarse con ella, encontrar en ella las palabras para expresar los sentimientos que no sabe nombrar.

Solo recomendada para almas sensibles.

La autora: Lorena Pronsky nació en La Plata, Argentina, en 1976. Se licenció en Psicología en la Universidad Católica de su ciudad en el año 2003. Comenzó su actividad en un importante centro hospitalario de su ciudad natal, con pacientes oncológicos. Posee una destacada experiencia en el área de la psicología clínica y en el tratamiento de adicciones.

Amante de la literatura, en el año 2017 empezó a escribir y compartir sus escritos en un blog al que llamó Curame, al poco tiempo publicó su primer libro, Rota se camina igual, que se convirtió de inmediato en un best seller. Da conferencias en diversas partes del mundo.


Os dejo algunos párrafos de Sola se camina igual:



"El amor sucede, no se piensa, sucede"


"Un día entero sin consuelo, en una espera agonizante de alguna señal que me calmara la angustia atravesada en la garganta".


"Cualquiera que tuvo el tupé de arruinarme un rato de mi vida, lo hizo bajo mi consentimiento. Yo permití gente en mi agenda que me dolía hasta en las muelas".


"Si extraño, llamo. Sin necesito, pido. Si deseo, se nota. Si algo me lastima no quiero intentarlo otra vez".


"Nadie tiene que quererte como vos necesitás que lo haga".


"Solo en el barro podemos florecer".


"Prefiero la herida, y no el cuerpo impoluto y casto de no haberlo probado todo".


"Duele. Las pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados y las promesas incumplidas duelen, carajo, todo duele":


"El que grita está haciendo ruido para que no se le note el dolor. Toda demanda es demanda de amor".




domingo, 17 de octubre de 2021

DENUNCIA: OJO CON KIWI.COM


En esta ocasión, lamentablemente no voy a hablar de libros ni de literatura. Utilizo mi blog para denunciar a una agencia de viajes que engaña a la gente ofreciendo vuelos baratos que acaban saliendo muy caros.
Y lo hago aquí como lo he hecho antes en Facebook para que quede constancia por si me denuncian ellos a mí y me bloquean la cuenta, que todo es posible. Pero considero que este tipo de abusos se tienen que dar a conocer, ya que otra cosa parece que no se puede hacer.

Tenía intención de viajar a Chipre en noviembre y recurrí a Kiwi.com que ofrece vuelos muy baratos. Debía hacer una escala a la ida y otra a la vuelta, pero valía la pena por el precio total.
Pero lo barato sale caro. En una semana me han cancelado 2 vuelos y te "ofrecen" la opción de cambiarlo por otro pagando una diferencia. Acepté el primer cambio, con el segundo ya me salía el doble de caro, pero habría estado dispuesta a pagarlo si tuviera la certeza de que no se cancelarían más vuelos y el monto no seguiría aunmentando.


Les envié un mensaje y se lavan las manos, dicen que las cancelaciones las realiza la compañía aérea, en este caso, Ryanair. He viajado mucho con Ryanair y jamás me han cancelado un vuelo.

Dejo el enlace de la página de Kiwi.com en Facebook porque es digno de verse la cantidad de quejas por cancelaciones y devoluciones que al parecer nunca llegan: https://www.facebook.com/kiwicom247

Esta empresa se encuentra situada en Chequia y parece que un robot responde a las quejas en Facebook sin inmutarse (y digo esto porque si fuese una persona se le tendría que caer la cara de vergüenza).
Ya en agosto salió un artículo en El País sobre esta empresa. Ryanair advertía que no aceptaría el checking hecho con Kiwi por contener irregularidades. Ha habido viajeros que se han quedado en tierra por esta causa o han tenido que pagar mucho más de lo normal por sus billetes.


De momento yo me quedo sin viaje y dudo mucho que recupere ni un euro, por lo que he podido leer en su Facebook de otras "víctimas".


Solo me queda el derecho al pataleo y advertiros para que no contratéis servicios con esta agencia y os llevéis un disgusto como me ha pasado a mí.

En fin, de todo se aprende. No me volverá a pasar.

domingo, 3 de octubre de 2021

"Lo que resistes, persiste; lo que aceptas te transforma" (Carl Jung)

 


Carl Gustav Jung (1875-1961) fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo. En sus inicios colaboró con Sigmund Freud, aunque con el tiempo se distanció de él y fundó la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda.

Tiene una inmensa bibliografía, por lo que es difícil destacar algún título. Su figura incluso ha inspirado alguna película, como "Un método peligroso", que muestra precisamente su relación con Freud y la creación de su propia escuela de psicología.

Tenía una presencia destacada en los libros de texto cuando yo estudiaba la carrera de psicología y creo que es uno de los psicólogos que más ha aportado a la psicología moderna. De hecho sigue presente a diario en el mundo cibérnetico actual en forma de "memes" y de frases suyas con las que es facil encontrarse en las redes sociales.

Os dejo algunas de sus reflexiones más interesantes: 

"Lo que resistes, persiste; lo que aceptas te trasforma", la frase que da título a este post hace referencia a la ACEPTACIÓN. Tendemos a negar lo que no nos gusta, pero la negación crea una resistencia y potencia aquello que negamos creando una guerra absurda contra la realidad. Solo desde la aceptación podemos actuar sobre algo y cambiarlo. No solo lo dijo Jung, esta aseveración también tiene una vertiente en la Física, en la 3ª Ley de Newton: "Toda acción provoca una reacción igual o contraria". Es decir, que cuando me resisto a algo estoy creando una fuerza de oposición, o sea, alimentando aquello contra lo que lucho.


Otras frases de Carl Jung dignas de atención:

"Quien mira hacia afuera, duerme, quien mira hacia dentro, despierta". Esta frase hace referencia al autoconocimiento y la reflexión. No busquemos las soluciones fuera de nosotros sino dentro, en nuestra mente, en nuestras creencias, en los límites que nos hemos impuesto.

"Todos nacemos originales y morimos copias". Nos amoldamos al entorno aun a costa de nuestras propias necesidades y deseos.

"Todo depende de cómo vemos las cosas, no de cómo son en realidad". La percepción que tenemos de la realidad nace de nuestras creencias y aprendizajes. No hay una realidad absoluta ni igual para nadie.

"Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un mejor entendimiento de nosotros mismos". Deberíamos preguntarnos por qué nos molesta algo o alguien, seguramente hay alguna proyeccción de nosotros mismos.

"Hasta que no seas consciente de lo que llevas en tu inconsciente, este guiará tu vida y lo llamarás 
destino". Volvemos al autoconocimiento y la reflexión, conocernos a nosotros mismos, cambiar lo que debamos cambiar, no dejarnos dominar por el Ego.

Hay otras muchas más frases de Jung que vale la pena leer y reflexionar sobre ella. Os animo a buscarlas y ojalá os ayuden a mejorar vuestra vida.



viernes, 30 de julio de 2021

to write or not to write, that is the question


Disculpad el título en inglés, pero es que mola más que en español y me apetecía parafrasear a Shakespeare.

Hace mucho que no escribo en el blog, hace mucho que no escribo en ninguna parte, la verdad; hace un año exactamente que abandoné una novela con 150 páginas escritas y no he sido capaz de abrir el Word ni mucho menos ponerme a escribir hasta hace unos días.

El año largo de pandemia y otros temas personales me han pasado factura provocándome un bloqueo creativo que no me veía capaz de superar.  Desde que empecé a escribir hace diez años no había parado, era como el leer: una adicción, una necesidad vital, lo que daba sentido a mi vida, lo que yo era: escritora. ¿Si un escritor no escribe sigue siendo escritor?

Me consta que a otros escritores les ocurrió lo mismo, cuando menos, al principio de la pandemia. Pero muchos se sobrepusieron una vez adaptados a la "nueva normalidad" y empezaron a crear de nuevo, quizá incluso más que antes, ya que tiempo nos sobraba y  la vida se nos había quedado tan pequeña que parecía incluso necesario escapar a otros mundos.


Yo no podía. Durante un tiempo ni siquiera podía leer, luego sí, pero escribir me daba miedo. Ya no me
interesaba la historia que había interrumpido en julio de 2020, en mi mente bullían  historias reales que absorbían toda mi energía y me dejaban sin fuerza, sin confianza en mi misma ni en mis capacidades como escritora.

El escritor es un ser sensible, delicado, inseguro como todo creador, como todo artista; su material de creación está en su mente, en su imaginación, en sus propios sentimientos.

La noticia (grande para mí) es que he retomado mi novela, he empezado desde cero y cada día me siento más atrapada por los personajes y sus avatares. Me despierto con ellos y me duermo con ellos, y eso, como bien sabéis todos los que escribís es lo mejor que nos puede pasar.



Pero este año de bloqueo no ha sido un tiempo perdido; he reflexionado mucho, he aprendido mucho, y espero que todo ello se refleje en mis próximas obras. 

De momento, work in progress.

Feliz verano.



jueves, 24 de junio de 2021

Añorando las viejas verbenas de Sant Joan


 "Verbena" es una de mis palabras favoritas, me parece preciosa, evocadora, me trae recuerdos de ilusión infantil, como canta Joan Manel Serrat en "Per Sant Joan", de nostalgia por las ilusiones perdidas, de fiesta, fuego, magia.

Recuerdo las verbenas de cuando era niña, la excitación de estar en la calle hasta altas horas de la noche acompañada de la familia, claro está, contemplando, extasiada, la hoguera en la que se quemaban muebles viejos. Aquella noche los mayores también se volvían un poco niños, reían, charlaban, bailaban, tenían la mirada brillante y se olvidaban de las preocupaciones por unas horas.


En la adolescencia se añadía la excitación de ponerme guapa, ver al chico que me gustaba, tal vez bailar con él, o conocer a alguien que me llenara el corazón de ilusión. Sí, entonces en las verbenas se bailaba. En esa época el fuego cobraba un valor mágico, le pedíamos deseos (casi siempre de amor), podíamos probar el cava.

En la juventud las fiestas eran de azotea con farolillos o de recorrer calles en busca de la fiesta más divertida. Música, baile, coca y cava, ya podíamos beber y lo hacíamos con vehemencia con los consiguientes estragos mañaneros, en ocasiones, contemplando la salida del sol, antes de rendirnos al sueño.

Y en la edad adulta llegaron los petardos... Tal vez ya estaban antes, pero no los recuerdo, o no me molestaban, o no eran tan excesivos como ahora (se nota que me hago mayor), ciudades bombardeadas durante toda la noche, niños que no pueden dormir, gatos asustados que no saben dónde meterse.

Recuerdo la novela de Juan Marsé, "Últimas tardes con Teresa". Los protagonistas se conocen en una verbena en la parte alta de Barcelona, una verbena tradicional con música y baile en la que todo puede suceder, los corazones están abiertos a la magia y a dejarse sorprender. Una novela maravillosa que os recomiendo si no la habéis leído.


Ahora ya no hay magia, solo ruido, a ver quien hace más. Cuando mi hijo era pequeño ya no era lo mismo, claro, él quería tirar petardos y yo que se terminaran y poder volver a casa, hasta le escondía algunos para que se acabaran antes.

En los últimos años he huido del ruido y los petardos escapando de la ciudad para refugiarme en algún pueblo, en alguna casa tranquila en la que también hubiera música, coca y cava, viendo los fuegos artificiales con el sonido de los petardos de fondo, pero lejos de mí. El año pasado fue estupendo gracias a la pandemia (sí, también tuvo cosas buenas). No había fiestas en la playa, no había aglomeraciones ni casi petardos, solo el mar como paisaje y los fuegos artificiales llenando la noche de color.

Sea como sea, espero que lo hayáis disfrutado.

domingo, 13 de junio de 2021

"Come, reza, ama" (la novela) Elizabeth Gilbert


Hace tiempo que no comento mis lecturas... Bueno, en realidad no lo he hecho desde que empezó el año,
prácticamente. Pero leer, leo, eso sí, y lo último que he leído es la novela que os traigo hoy porque me ha impactado de manera especial. 

Seguro que a todos os suena la película del mismo título, interpretada por Julia Roberts hace unos años. Yo la vi en su momento sin  demasiado interés, pero de pronto hace poco me vino a la cabeza y me apetecía volver a verla. Al final opté por el libro en el que está basada y no hay color... La novela, pese a tener un cierto tono humorístico es mucho más rica y profunda que la película (que también he visto al final).

Para quien no la conozca, se trata de una historia en la que la protagonista, tras un doloroso divorcio y una relación posterior fallida, decide tomarse un año sabático para encontrarse a sí misma. Se va primero a Italia (donde se dedica a comer), esa es la parte menos interesante para mi gusto; después a un ashram de la India donde reza y medita y finalmente  a Bali para acabar de encontrar el equilibrio y lo que encuentra es el amor (Javier Bardem en la peli).


La verdad es que con el "mono" que tengo de viajar me han entrado unas ganas locas de hacer lo mismo
que la protagonista; al fin y al cabo yo también estoy buscando el equilibrio y creo que un año sabático lejos de mi ambiente habitual me vendría muy bien (aunque sin Javier Bardem para rematar).


En la novela hay algunas frases que son perlas de sabiduría: 

"Somos lo que pensamos. Los sentimientos son esclavos de los pensamientos y uno es esclavo de sus sentimientos".

"Hay almas que son un espejo, te sacan todo lo que tienes reprimido, te hacen volver la mirada hacia adentro para que puedas cambiar tu vida, te tiran abajo todos los muros y te despiertan de un porrazo. Llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y luego se marcha".

"La felicidad es consecuencia de un esfuerzo personal. Luchas por conseguirla, te la trabajas, y cuando la encuentras tienes que seguir luchando para conservarla".



"Los yoguis dicen que toda la tristeza de la vida humana la producen las palabras, y toda la alegría también".

Todo esto no está en la película. Yo por mi parte os recomiendo la novela.


sábado, 20 de marzo de 2021

LA FELICIDAD




Leo en alguna parte que hoy es el Día Internacional de la Felicidad...  ¡Ahí es nada! LA FELICIDAD. Una palabra grandiosa, inabarcable, inaprensible, intangible, invisible. Nos pasamos la vida soñándola, buscándola, persiguiéndola y nunca logramos alcanzarla, y mientras corremos tras ella nos vamos perdiendo pequeñas felicidades que nos tropezamos a lo largo del camino, de la vida. 


Por que para mí la felicidad es eso, los pequeños momentos que nos regala la vida: una sonrisa, una caricia, el calor de una mano amiga, ese rayo de sol en una tarde de invierno, un refrescante vaso de agua cuando tenemos sed, unas risas compartidas, una melodía, un paseo junto al mar sintiendo la arena bajo nuestros pies, el murmullo de las olas... Cosas tan sencillas que casi nos pasan desapercibidas, y es después, con el tiempo, cuando de repente recuperamos el recuerdo de ese instante y comprendemos que fuimos felices, que tocamos el cielo con la punta de los dedos.

En mi opinión no hay una FELICIDAD que alcanzar, hay que llenarse de esos pequeños momentos, hay
que disfrutarlos y conservarlos en el recuerdo; y la suma de todos ellos compone una vida llena de momentos felices, por lo que podríamos decir que, cuantos más podamos concedernos, más feliz habrá sido nuestra existencia.


Y lo mejor de todos es que alcanzar La Felicidad, engrosar el número de pequeñas felicidades, solo depende de nosotros, de nuestras ganas de ser felices, de nuestra actitud ante la vida, del color de nuestros pensamientos y de nuestra capacidad de aceptación y adaptación.

Podemos ser felices aun en las peores circunstancias, aunque sea en pequeñas dosis.

Sed felices. Es una orden.

(Momentos felices en las fotos: presentar un libro, viajar a Argentina y visitar el Glaciar Perito Moreno, salir a navegar con mi hijo).


jueves, 4 de febrero de 2021

Libros que alimentan el alma

 


Hace unos días comentaba a mis amigos de FB que estaba pasando una mala racha, como todos, por otra parte, ya que pronto hará un año que vivimos una situación anómala e inimaginable y todos, de un modo u otro estamos tocados... Pero si a eso además le sumas problemas personales la cosa se hace casi insostenible.

Y como yo nunca he sido de resignarme, de hundirme ni de ir de víctima por la vida tomé cartas en el asunto, en cuanto encontré la energía suficiente, y me puse a buscar soluciones. No las hay ante las circunstancias externas, pero sí en la manera como afrontamos esas circunstancias. 

Encontré refugio, como siempre, en los libros. Libros en este caso que me ayudaran a sentirme mejor, a ver la luz al final del túnel, y como a mí me han sido de utilidad, quiero compartirlos con vosotros por si también os pudieran servir.

Empecé releyendo "Tus zonas erróneas", de Wayne W. Dyer, un clásico que ya comenté en FB. Esta relectura me impactó mucho porque descubrí aspectos, tanto de la lectura como de mí misma, que antes había pasado por alto o había olvidado. Dyer hablaba ya en los años 70 de Inteligencia Emocional, de Mindfulness, de Coaching, de Autoayuda, solo que lo hacía con nombre menos rimbombantes propios de la psicología de toda la vida.

Otra lectura interesante para mí fue "Cómo mejorar su autoestima" de Nathaniel Branden, otro clásico.
En la mayoría de las ocasiones, la fuente de nuestros conflictos emocionales está en una baja autoestima o una autoestima mal entendida, creencias erróneas sobre nosotros mismos o sobre el mundo que nos rodea que adoptamos, en la mayoría de los casos, siendo niños y tomamos como verdades absolutas.

Y por último, aunque hay mucho más, os quiero hablar de un descubrimiento que he hecho recientemente en Instagram: Se trata de un joven psicólogo, Mario García, que acaba de publicar su primer libro, "El poder de comprender tu interior", personalmente me está ayudando mucho y os lo recomiendo.

También os puede ser de ayuda Walter Riso, psicólogo italo-argentino de sobra conocido y que tiene infinidad de títulos publicados.

A estas lecturas yo le añado la meditación, las afirmaciones positivas, el visionado de vídeos de diversos coaches (psicólogos de toda la vida) en Youtube y talleres y conferencias de desarrollo personal que se ofrecen por Internet, y os puedo asegurar que me siento mejor cada día. 

Este es un tiempo de recogimiento, de reflexión, de mirar a nuestro interior y salir de esta experiencia siendo mejores personas y más felices. Aunque, por supuesto, no debemos olvidarnos de relacionarnos con los demás, de distraernos, de divertirnos, de reírnos y de mantener una vida activa dentro de las posibilidades que tenemos ahora.

Sed felices.



martes, 26 de enero de 2021

La soledad del escritor


 
Hoy me he tropezado con este texto que escribí hace 10 años sin sospechar que la vida propiciaría esa soledad de la que, de algún modo, me quejaba en ese momento. Lo cierto es que hasta se ha pasado (la vida), tanto, que a muchos se nos hace difícil ponernos a la tarea. A mí, entre ellos, lamentablemente.

Hoy día, con los medios que tenemos a nuestra disposición,  todo el mundo puede escribir; y de hecho, así es: cualquier persona puede escribir una novela y publicarla a través de plataformas o editoriales que se dedican a hacer realidad lo que para algunos es un capricho.
Pero ser escritor o escritora es otra cosa.
Ser escritor requiere tiempo, dedicación, disciplina, concentrarse seriamente en el trabajo durante meses o años; requiere soledad, muchas horas de soledad diarias que tal vez un@ preferiría emplear charlando con l@s amig@s, o estando con su familia, o saliendo de fiesta por ahí.
Creo que ser escritor o escritora es el trabajo más solitario del mundo.

Porque en cualquier otro trabajo se tienen compañer@s, clientes. Se puede pintar con otras personas, componer entre amig@s, bailar en un ballet. Pero para escribir un@ tiene que hurgar en su mente, darle vueltas a una idea, ir creando su forma, y después pasarlo al papel (o al ordenador, o a la libreta), y todo ese proceso sólo puede realizarse en soledad.
Yo, por lo menos, soy incapaz de escribir con ruido o gente alrededor; quizás por eso me planteé escribir en serio bastante tarde, porque antes estaba demasiado dispersa.

Y, no sé para vosotr@s, pero para mí, esa exigencia de soledad es lo más duro.

Muchas veces tengo que sacrificar otras cosas que me apetecería hacer para encerrarme sola a escribir; y al cabo de unas horas a lo peor hasta me deprimo porque llevo toda la tarde sola. Pero si salgo y estoy con gente o haciendo cualquier cosa, estoy deseando encerrarme de nuevo para seguir con mi novela...
También es verdad que después de pasarme toda una tarde escribiendo me siento bien, muy bien.
Pero es duro ¿no creéis? Ser escritor o escritora no es tan fácil ni tan bonito como pueda parecer.

viernes, 8 de enero de 2021

El peor año de nuestra vida

Cada vez que finaliza un año a muchos nos gusta hacer balance de lo que ha sido. Este año parece que no tenemos muchas ganas, es lógico, 2020 será siempre un año de infausto recuerdo. Esperemos que el 2021 que recibimos con tanta ansía no nos decepcione y todo vaya mejorando. No ha empezado bien, y eso es normal, cambiar de calendario no opera el milagro, si fuera así, el negro 2020 habría sido el año más corto de la Historia, con gusto le habríamos dado carpetazo en el mes de marzo.

Parece que cada generación tiene una catástrofe reservada para dejar impresa su huella en la historia del Mundo. A nosotros nos ha tocado el Covid19, pero si lo pensamos bien, peor fue la época de nuestros padres y abuelos, con una Guerra Civil y la Gripe Española. El Corona Virus nos ha pillado en plena era de Internet, con avances médicos que han podido paliar sus efectos y que lograrán vencerlo, confiemos, que a corto plazo. No hemos tenido que correr a refugios al sonar las alarmas sin saber si volveríamos a casa, todo lo contrario, solo con refugiarnos en nuestro hogar, rodeados de comodidades, estamos a salvo.

Sé que no es igual para todo el mundo, que muchas personas han fallecido, que muchas familias tienen que lamentar la pérdida de alguno de los suyos, que otros han perdido sus trabajos y sufren las consecuencias económicas, que vivimos una crisis terrible de la que no será fácil salir. Pero quiero aferrarme a la parte positiva de todo esto, que aunque no lo creáis, también la tiene.

Hemos aprendido una lección: no somos invencibles, no somos todopoderosos, tenemos que vivir el momento porque nunca sabemos lo que puede ocurrir. Han cambiado nuestros valores: hemos entendido que son más importantes las personas que las cosas, los sentimientos que las posesiones; el valor de un abrazo, de un beso, la compañía de un ser querido. Hemos aprendido a estar solos, tal vez nos hemos encontrado con nosotros mismos y hemos reflexionado, y probablemente, nunca volvamos a ser los mismos de antes. Ojalá sea así.

Mi balance, al final, es positivo; tal vez, incluso más positivo que otros años. La desgracia no me ha tocado de cerca, he tenido momentos felices y los he disfrutado en los breves espacios de tiempo en que me ha estado permitido hacerlo; he sufrido como todos la soledad, el aislamiento, sobre todo en el último trimestre que por cuestiones personales me he sentido al borde del abismo, pero he sacado un gran aprendizaje de todo ello y he salido fortalecida y más sabia. 

¡Incluso he publicado una nueva novela!

En esta ocasión, suena superfluo desearos feliz año nuevo sin más. Os deseo fortaleza, salud y buen ánimo para afrontar lo que nos quede y fe en que saldremos adelante y recuperaremos nuestras vidas, por lo menos, tal como eran.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Pandemia y lectura

Estaremos todos de acuerdo en que el 2020 ha sido un año nefasto que pasará a la historia de la  humanidad y permanecerá grabado en nuestra memoria para siempre. Muchos han sido los que han perdido a seres queridos, todos hemos vivido en la incertidumbre y el temor y no saldremos de esta experiencia siendo los mismos. Ojalá sea así y hayamos aprendido algo.

Pero todo en la vida tiene diferentes lecturas según la actitud que tomemos ante hechos que no está en nuestra mano cambiar. Negar la realidad, enfadarnos, entristecernos, no cambiará las cosas, pero sí nos creará un mayor malestar y sufrimiento que si lo aceptamos y tratamos de adaptarnos.

Y la mejor forma de adaptarnos es ver la parte positiva de las circunstancias en las que nos ha tocado vivir y lo que hemos aprendido: a convivir con lo inesperado, a estar solos, a reflexionar sobre nosotros mismos y el tipo de vida que llevamos, a ocupar nuestro tiempo de una manera distinta, tal vez leyendo (je, je... ahí quería yo llegar). 

Para los lectores habituales ha supuesto tener más tiempo para disfrutar de la lectura, y para los que han
llegado a ella aunque solo sea por aburrimiento, descubrir todo un mundo de posibilidades, desde el mero entretenimiento a la oportunidad de evadirse de la dura realidad que nos rodea y sumergirse en aventuras fantásticas, viajar a lugares exóticos, aprender, reír, llorar, emocionarse, poner palabras a los propios sentimientos y meterse en la piel de los personajes para vivir con ellos sus aventuras y desventuras.

Todo eso encierra entre sus páginas algo tan cotidiano y sencillo como un libro. Espero que hayamos ganado muchos lectores y que no pierdan el hábito de la lectura cuando todo esto pase.

En este mismo blog encontraréis reseñas y sugerencias de lectura y, por supuesto, también mis libros que podéis consultar en este enlace.