Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones escritoriles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones escritoriles. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2026

Agentes literarios, tan inaccesibles como las editoriales

 


Después de más de 15 años en este oficio y 11 libros publicados me doy cuenta de que en este bendito país nuestro en el que la creatividad nos sale por las orejas, cada día se hace más difícil publicar sin una agencia literaria que te respalde.

Tuve una cuando empezaba, y muy buena por cierto, pero cometí un error de novata: tras el éxito de mi primera novela, Nunca fuimos a Katmandú, me impacienté al comprobar que mi segunda novela no encontraba editorial tan fácilmente y decidí intentarlo por mi cuenta. Publiqué Habana Jazz Club en Amazon y me fue bien, incluso fue traducida al inglés y al alemán. Y de nuevo tuve suerte con la tercera, El caparazón de la tortuga, que fue finalista en el concurso literario Storyteller y me dio no pocas alegrías y beneficios económicos. 


Pero Amazon empezó a convertirse en un pozo sin fondo donde todo valía y resultaba difícil destacar,
por lo que decidí volver a la publicación tradicional con editorial. Desde entonces he tenido mejor o peor suerte con mis novelas, pero a estas alturas me doy cuenta de que para acceder a una editorial de peso es necesario un agente. Pero, ¡oh, sorpresa!, los agentes literarios son tan inaccesibles como las editoriales. O no te atienden (porque están saturados) o ¡pretenden cobrarte incluso por leer tu manuscrito!

¡Flipa, Mari Pili!


Así que solo nos queda seguir escribiendo porque necesitamos hacerlo, disfrutar ese momento de creación y después... Ya se verá.



miércoles, 4 de septiembre de 2024

¿Cómo dar a conocer tus libros y venderlos? Renovarse o morir


¿Cómo dar a conecer mis libros y venderlos?

La gran pregunta que se hacen la mayoría de escritores que no son grandes nombres respaldados por poderosas editoriales y no tienen buenos padrinos.

Llevo catorce años publicando, once libros hasta el momento. Al principio me fue bien, todo parecía fácil. Supongo que fue la suerte de la novata. Encontré enseguida una agencia literaria que me acogió, editorial para publicar mi primer libro, Nunca fuimos a Katmandú, que se vendió bien en librerías y fue número 1 en Amazon en varias categorias. El segundo libro, Habana Jazz Club, ya no fue tan fácil de vender, dejé la agencia porque se me había subido el "éxito" a la cabeza y tenía prisa por volver a publicar. A pesar de eso  se vendió bien y Amazon decidió traducirlo al inglés y al alemán, yo flipaba con las ganancias... Al año siguiente presenté El caparazón de la tortuga al concurso de Amazon y quedó finalista, lo que disparó las ventas. Nepal, cerca de las estrellas todavía es uno de mis libros más vendidos.

Visto así, no me puedo quejar, pero he publicado muchos libros más, unos con editorial o otros por mi cuenta, con una acogida discreta, y considero que a estas alturas debería irme bastante mejor, por eso, con la publicación de Sombra de mi sombra decidí tomar cartas en el asunto y ponerme al día en cuanto al funcionamiento del mundo literario actual.

Parece que no pero las cosas han cambiado mucho en catorce años. Durante este verano he asistido a varias masterclasses, talleres de marketing, cursos relámpago, y he aprendido algunas cosas que estoy intentando implementar poco a poco.

Lo primero ha sido renovar mi blog, ya sé que lo que se lleva es la paǵina web, pero de momento vamos a probar con esto. Gatos por los tejados ya no existe, ahora mi página se llama Blog literario de Lola Mariné y he intentado darle un aire más profesional.

Iré probando cosas nuevas para conseguir llegar a más lectores, que es mi objetivo, amigos ya tengo, ¡quiero que mis libros se lean!

Ya os iré contando cómo me va, y espero que mi experiencia sirva también para otros escritores. Seguidme para estar al día.

Todos mis libros




domingo, 4 de febrero de 2024

Reflexiones sobre la presentación de un libro

 



Tenía intención de escribir una crónica sobre la presentación de Sombra de mi sombra, pero me ha salido otra cosa... 

Creo que una de las cosas más gratificantes para un escritor es presentar su obra al público. Sé que a algunos especialmente tímidos no les gusta; a mí me encanta, no en vano he sido actriz, jajaja...


Es una manera ideal de volver a encontrarme con los amigos de siempre, los lectores más fieles, y de conquistar a nuevos lectores, además de conocer a amigos virtuales que se desvirtualizan en un encuentro real.

Escribir es un trabajo solitario, muchas horas de encierro dando forma a una historia, vida a unos personajes; no hay descanso durante meses o años, cuando no escribes sigues trabajando, los tienes en la cabeza, te acuestas con ellos y te levantas con ellos. Al menos es lo que me pasa a mí. 

Yo tardo un año aproximadamente en escribir una novela, pero eso solo es el principio, luego vienen múltiples correcciones, hasta que dices basta porque no acabarías nunca, siempre hay algo que mejorar, siempre es una obra innacabada porque la perfección no se alcanza nunca.


Y el gran premio llega cuando ves ese trabajo callado  y solitario convertido en un libro, con su cubierta,
con el título con que lo bautizaste, con tu nombre, con cada una de las palabras que escribiste impresas y convertidas en un objeto tangible: un libro, nada menos.  

Y la ilusión sigue viva cuando lo presentas a los lectores y deja de ser tuyo para ser de ellos, y le deseas una larga vida y que sea capaz de propiciar muchos momentos gratos a quienes se sumerjen en esa historia que creaste para ellos aun sin conocerlos.



Presentación de Sombra de mi sombra.

Ediciones Atlantis.


domingo, 22 de octubre de 2023

Leer es un placer


En ocasiones veo en redes sociales que algún lector apasionado o grupos de lectores, se imponen un reto: leer diez libros en una semana, cuarenta en un mes (seguramente exagero, pero es algo así). No lo puedo entener. 

Para mí, leer es un placer que hay que disfrutar con calma, saboreando cada palabra, cada frase, aprendiendo de otros escritores y reflexionando sobre lo leído en una suerte de meditación lectora. 

 Yo, que me considero una buena lectora y no puedo vivir sin tener un libro entre manos (en cuanto acabo un libro me entra el "mono"), leo un par o tres de libros al mes a pesar de que suelo leer los dos o tres al mismo tiempo. Pero cuando leo, me concentro totalmente en la lectura, no escucho música, no hago nada más, me entrego a la historia y la vivo con toda su intensidad. 


 Cierto es que también escribo, y eso absorbe la mayor parte de mi tiempo, y también vivo, que absorbe otro alto porcentaje, así que no me queda mucho tiempo para leer. Quizá sea eso, que los lectores apasionados dedican mucho más tiempo que yo a la lectura, lo cual me congratula. Me parece maravilloso. Para eso escribimos los escritores. 

 Pero no se trata de batir records sino de disfrutar y aprender. Leed con y por placer, no hay que demostrar nada a nadie. Los libros son uno de los mejores inventos de la humanidad, una forma de evadirse, de olvidar las penas, de vivir mil vidas, de viajar, de soñar. 

 

Os dejo algunas sugerencias

Si entiendo poco los maratones de lectura entiendo menos todavía a la gente que no lee, es una pena, se pierden uno de los mayores placeres de la vida. 

 En fin, reflexiones domingueras de una lectora y escritora apasionada.