Tengo que decir que personalmente lo he disfrutado mucho. El grupo ha sido muy participativo, demasiado a veces, jeje...me tenía que poner en plan señorita Rottenmeyer para que se callaran y me escucharan un rato a mi, que para eso me pagaban ;) pero es bonito comprobar el interés y el entusiasmo de los asistentes y su aprovechamiento del curso.
Nivelazo, ¡oiga! un grupo de potenciales escritores, cada uno en su estilo, que me ha sorprendido gratamente.
Después de dar por finalizado el taller nos fuimos a cenar todos juntos para celebrarlo. La verdad es que me daba pena que se acabase, y parece que a ellos también. Así que decidimos continuar después de Semana Santa elevando un poco el listón.

Afortunadamente, el mundo de la Literatura es infinito y agradezco a mis alumnos la oportunidad que me dan de aprender y de disfrutarlo tanto como ellos.
Desde aquí, gracias a todos, y a los que vengan, por compartir conmigo la pasión por las letras.